El envejecimiento de la población o el desarrollo de tratamientos que evitan dolencias antes mortales hacen que cada vez haya más de enfermos crónicos. Por ello, los sistemas sanitarios están cambiando sus modelos asistenciales con el fin de orientarlos hacia el cuidado de las personas que padecen patologías de larga duración.
Más enfermos crónicos que agudos
El sistema sanitario público y los tratamientos están principalmente enfocados hacia los enfermos agudos, pero la realidad demuestra que la preocupación por los enfermos crónicos debería ir en aumento, pues cada vez es mayor el número de personas que padecen estas dolencias persistentes. La atención que necesitan los enfermos crónicos es personalizada y dista mucho de los modelos actuales. ¿Cuáles son las enfermedades crónicas más comunes? Hipertensión arterial, hipercolesterolemia, patología osteoarticular, diabetes, asma, enfermedades cardiovasculares, obesidad, demencias neurodegenerativas, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, sida y hepatitis. A partir de los 45 años, el 50% de las personas puede sufrir una enfermedad crónica y cada vez hay más enfermos crónicos con más de una patología al mismo tiempo. Se estima que el 35% de las personas mayores de 80 años tienen varias enfermedades crónicas. Es necesario que la atención sanitaria se organice teniendo en cuenta a estas personas a las que, además de cuidar, es importante curar.
Los políticos y los agentes sociales son cada vez más conscientes de esta realidad, lo que hace que los cambios en los sistemas sanitarios se orienten hacia la atención de los enfermos crónicos. La medicina preventiva y los seguimientos personalizados cobran mayor protagonismo en los programas de la gestión sanitaria pública.
Tratamientos interminables
Las patologías crónicas requieren tratamientos de larga duración que condicionan la vida de los pacientes significativamente. A pesar de que los avances en la medicina han mejorado mucho los tratamientos, que cada vez son más efectivos, la población ha envejecido considerablemente en los últimos años, lo que provoca que aparezcan nuevas enfermedades. Al mismo tiempo, las mejoras científicas que se logran a través de la investigación también han permitido que dolencias que antes no tenían remedio, ahora puedan ser sobrellevadas por los pacientes con tratamientos.
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